etiqueta: participación ciudadana
Mucho se ha escrito ya sobre la tristemente famosa
Ordenanza Municipal de Movilidad del Ayuntamiento de Ciudad Real, aunque todavía no he leído ningún artículo que haga una crítica seria basándose no en la mofa del articulado tan poco acertado de las mismas, sino de lo que en el fondo significan. En como reflejan la sociedad que construimos, aspecto este que creo no ha tenido en cuenta el compañero Manuel Valero en su artículo de opinión publicado en este mismo medio (
Ordenanzas: La vida en común). Parece olvidarse con frecuencia que hay gente que no nos oponemos por sistema a ciertas medidas por parecer “progresistas”. Todavía hay gente que prefiere el adjetivo “revolucionario” porque quiere un mundo nuevo, diferente al que nos ha tocado vivir.
Cuando el objetivo que un servidor se marca en su agenda social es conseguir una ciudad democrática, se le revuelven las entrañas cuando se aprueban medidas sin consultar a la población o cuando no hay una aclamación popular que sustente esa norma. Esta situación se suele producir cuando los sucesos y la realidad sugiere nuevas normas. ¿Cuantas incidencias y denuncias hay detrás de este cambio de normas? , ¿tantas han sido las incidencias provocadas por los perros que eran conducidos por la derecha?, ¿cuantos accidentes provocaron alocados transeuntes que corrían y saltaban sin control? Un buen administrador mostraría estos datos primero y legislaría después en consenso con la población. No veo dicho estudio por ningún lado en nuestro Ayuntamiento.
Por otro lado, la experiencia me ha demostrado que las soluciones duraderas y efectivas vienen siempre por la mano de la educación y no del castigo. Me quedo con una frase leída en un comentario de www.miciudadreal.es que sintetiza muy bien este pensamiento: Jámás un pueblo adquirió cultura cívica gracias a las graciosas multas de la administración. Una sociedad sana prevee, educa y sólo después legisla. Como conozco el punto de partida y en esta ciudad nunca se tuvo previsión, ni se educó para tener buenos ciudadanos (que son como todos saben los europeos) me parece lo más inteligente consensuar las normas para paliar los problemas graves (¿cuales serán?, ¿perros por la izquierda? ¿saltarines desenfrenados? ¿ciclistas por parques?) y destinar recursos y tiempo a campañas de información y formación para los leves.
Por último si no se desea hacer bien el trabajo y se opta por la vía fácil, la de la mera legislación, lo mínimo exigible es un trabajo decente. La redacción de estas normas no deja de ser por un lado una copia de otras legislaciones (lo que da una idea de lo que trabajan nuestros administradores) y un insulto al sentido común por otra. Si lo que se pretende es salvaguardar la integridad física de un transeúnte frente al alocado “corredor saltarín” lo que el sentido común dicta es que la redacción de la norma debe incluir los adjetivos correspondientes. No se desea entonces prohibir la carrera en vía pública, sino la que se hace “peligrosamente” ó “poniendo en peligro la integridad física del resto de viandantes”. Quizás también se puedan dar nociones (formativas) de lo adecuado de una acción, como por ejemplo sugiere esta redacción para el caso del uso de la bicicleta en parques o zonas peatonales: “Excepto en momentos de aglomeración, las bicicletas podrán circular por parques públicos y zonas de prioridad peatonal, siempre que se respete la prioridad de los peatones y la velocidad máxima sea de 10 km/h, adecuándola en todo caso a la mayor o menor presencia de peatones”. Mucho mejor que una mera prohibición de pasar por un parque a más de 5 km/h, o la total prohibición del paso por zonas peatonales.
En resumen me opongo a estas ordenanzas por antidemocráticas, represivas e incompetentes ya que provocan sociedades injustas, sin libertad y estúpidas. El camino hacia una ciudadanía con mayúsculas se construye con trabajo, formación y consenso y las actuales ordenanzas han sido construidas sólo con imposición y plagio.
3 Septiembre 2009
Si ayer os recomendaba la lectura del análisis que hacía Ciudadano en Blanco de la participación ciudadana en Ciudad Real hoy os quiero recomendar la lectura de un caso que a punto estuvo de ser exitoso.
Se trata del fallido intento por parte de nuestra concejal de cultura Lydia Reyero de hacer de las políticas culturales algo de todos y que en este artículo Alberto Muñoz del Círculo de Bellas Artes de Ciudad Real nos ofrece su visión.
¿Quién le habrá dicho en el Ayuntamiento de Ciudad Real que por ahí no siga?
10 Marzo 2009
Hoy os recomiendo la lectura de un artículo realizado en el blog de nuestro compañero Ciudadano En Blanco. En este artículo hace un estupendo repaso de como se está orquestando la participación ciudadana en Ciudad Real.
La conclusión final que se saca de este análisis es que los políticos muchas veces se esfuerzan en vestir de democráticas muchas de las decisiones que toman, usando proyectos y organismos como la Agenda Local 21 o proyectos de presupuestos participativos.
Yo a esta conclusión que hace el compañero añadiría la apatía, falta de compromiso democrático y desconfianza en sus propias posibilidades de los ciudadanos que son los que pueden y deben ponerle fin a esta farsa de democrácia. Y para hacerlo no es necesario cargarse con un fusil sino con muchas otras vias que son a la postre mucho más efectivas y gratificantes, como la participación en movimientos sociales, asociaciones, estando bien informados, reclamando su puesto en los organismos de participación ciudadana y porque no haciendo uso de la No Violencia Activa en aquellos casos que no dejen alternativa.
9 Marzo 2009
Este pasado fin de semana se celebró en Ciudad Real unas jornadas con la concejal de Cultura, Lydia Reyero, en las que se dieron cita muchas de las asociaciones culturales que hay en la capital. Fue una pena no estar aquí porque hubiera ido para conocer a Lydia y ver su predisposición a abordar los problemas culturales que tenemos.
La propuesta de estas jornadas partía del Círculo de Bellas Artes de Ciudad Real, el cual está muy interesado en que se discuta con todos los agentes implicados las medidas a tomar en materia cultura de Ciudad Real.
Leyendo el resumen que nos ha hecho el compañero Otto en su blog Modus Tolens lo que más me llama la atención es la buena predisposición de Lydia en torno a “crear proyectos políticos con la participación ciudadana como principal bandera”.
Uno de los principales errores que tiene nuestro sistema político actual es confiar en la democracia representativa en lugar de confiar en la democracia participativa o democracia real. Quiero dar un voto de confianza a Lydia y no quiero pensar que no se ha dado cuenta de que la participación ciudadana pretende acabar con los políticos tal y como los conocemos hoy.
Realmente es triste tener que resaltar noticias como esta, en la que básicamente estamos contando que la gente de esta ciudad va a poder decidir como se gasta su dinero en cultura y va a poder dirigir su política cultural. ¿No debería ser esto lo normal?
15 Julio 2008