Simplicidad Voluntaria y Esfuerzo
4 Febrero 2009
Durante la realización de las dos experiencias anteriores (Experimento Agua y Alimentación) una de las cosas más importante que he aprendido es el valor del esfuerzo y del sacrificio.
Que una persona decida voluntariamente que desea trabajar un poco más para hacer las cosas de otra manera aún pudiendo hacerlas con menos trabajo requiere mucho sacrificio y esfuerzo. Y es que ambos valores están denostados en la sociedad actual. Estaréis conmigo en que ya no se llevan.
Además de estar convencido de que este sacrificio es para vivir a la larga mejor (yo y mis descendientes) también estoy convencido de que así aprendo a valorar otras cosas y es que “el que nunca ha caído no tiene idea exacta del esfuerzo que hay que hacer para mantenerse en pie” (Multatuli) así como “que las cosas no son difíciles de hacer; lo que es difícil es ponerse en disposición de hacerlas” (Constantin Brancusi).
También es cierto que desde fuera puede parecer más difícil de lo que es en realidad, ya que se nos olvida que “cualquier esfuerzo resulta ligero con el hábito” (Tito Livio), yo lo compruebo a diario.
Sé que es difícil de entender, sobretodo porque hay que vivirlo o haber tenido experiencias similares para entender lo que digo. Por eso entiendo a los que me llaman utópico y no entienden que “todas las empresas nobles empiezan por ser imposibles” (Thomas Carlyle). Quizás piensen así porque no puedan evitar ese “defecto que impide a los hombres actuar porque no saben de qué son capaces” (Jacques-Bénigne Bossuet).
A mi me reconforta pensar que “no hay esfuerzos inútiles” (Roger Caillois) y menos si “los esfuerzos individuales nos traerán el progreso general” (Cesare Cantú).
“Sin esfuerzo no hay sacricifio. Sin sacrificio no hay recompensa.”
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Archivado en: altermundismo
4 comentarios Dejar un comentario
1.
Ángel | 4 Febrero 2009 a las 20:25
No se puede ir en contra de la Física, hay dos leyes que lo impiden: la primera es la ley de Energía Mínima o del mínimo esfuerzo y la segunda es la ley de la Entropía (el desorden siempre crece).
2.
Jill | 5 Febrero 2009 a las 9:24
Y la vida es precisamente lo opuesto a la Ley de la entropía…
3.
wayne | 7 Febrero 2009 a las 11:22
Hola. Qué antiguo suena esto del sacrificio. Suena a religioso, no sé. ¿No habrás estudiado en un colegio de curas? Yo estoy con Ángel, pero también recuerdo que, según la sabiduría popular, y si no forma parte de alguna ley científica yo opino que debería hacerlo, “las cosas nunca se hacen solas”. Esa es la gran putada de nuestra existencia, la inmensa broma cósmica urdida por el demiurgo, el jodío.
4.
altermundista | 7 Febrero 2009 a las 11:54
Hola Wayne, como decía en mi post estas palabras ya no se llevan y parecen cosas del pasado. Y eso precisamente es lo que quería poner de manifiesto, que no por sonar a cosa de “curas” o a “antiguo” debemos olvidarnos de que es necesario el sacrificio, entendido este como la voluntad de trabajar duro para conseguir tu objetivo, aún cuando esto suponga renunciar a algunas comodidades.
Es lo que yo he hecho con mi última experiencia con la comida, he renunciado a muchos productos elaborados, lo que a veces supone un sacrificio personal, por conseguir una dieta equilibrada, libre de toxinas, por un comercio justo, etc…
Espero que esto te aclare el significado de mis palabras. Y por cierto, sí que estudié en un colegio de curas, pero nunca me enseñaron el valor de estas palabras, ha sido mi experiencia personal la que me ha llevado a comprenderlas y aplicarlas.
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