Dejemos de ser consumidores para volver a ser ciudadanos
Leyendo un artículo sobre la crisis actual que no sólo es económica extraigo una cita que me hace reflexionar sobre algo que vengo reivindicando desde hace mucho:
Durante mucho tiempo al ciudadano común se lo bombardeó con una serie de ideas y de valores que quedaron materializados. Creyó que el mercado, el dinero, el éxito y la especulación eran el centro único de la vida. Y eso marcó su vida, sus valores y su sensibilidad. Entonces, más que pensarse como un ciudadano, se pensó como un consumidor.
Para mí esta más que claro que la salida a la actual situación pasa por un cambio de valores sociales, de retomar caminos más saludables que ya en otros tiempos fueron transitados. Es difícil pensar hoy en día en actividades para hacer que no tengan un componente de consumo, todo es consumo y en torno a cualquier actividad que antaño fuera normal o por necesidad ahora se ha convertido en un emergente sector que cotiza en bolsa. Y nos parece tan normal, que el grano sea un producto financiero de futuros, que los beneficios del trabajo de toda una vida (fondos de pensiones) jueguen a la ruleta en la bolsa apostando a que el maíz suba por la sequía de noseque región del tercer mundo.
Dejar un comentario 14 Octubre 2008